Campañas de vacunación

Última actualización: 22/03/2023

  • ¿Por qué conviene vacunarse?

    Las vacunas ayudan a prevenir la enfermedad neumocócica, que es cualquier tipo de enfermedad causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae.

    Aunque la mayoría de las infecciones neumocócicas son leves, la enfermedad neumocócica puede ser grave y provocar neumonía, bacteriemia (bacterias en la sangre), septicemia (infección generalizada grave) y meningitis. Además, en el peor de los casos, puede causar daños cerebrales permanentes e incluso la muerte.

  • ¿En qué casos se recomienda que los adultos se vacunen?
    • Todas las personas de 65 años y mayores

    Este año empezará la vacunación de las personas nacidas en 1958 y las nacidas en 1948.

    • Cualquier persona de 18 a 64 años con una enfermedad o condición que aumente el riesgo de enfermedad neumocócica:
      • Condiciones que afectan al sistema inmunológico:
        • Inmunodeficiencias o deficiencias del sistema complemento.
        • Trasplante.

        • Tratamiento con fármacos inmunosupresores.

        • Infección VIH.

        • Insuficiencia renal crónica y síndrome nefrótico.

      • Enfermedades oncológicas:
        • Hemopatías malignas (por ejemplo, leucemias, linfomas.
        • Tumores sólidos en tratamiento activo con quimioterapia.
      • Enfermedades crónicas:
        • Enfermedad cardiovascular y respiratoria crónica.
        • Enfermedades neurológicas y neuromusculares graves.

        • Hepatopatía crónica.

        • Diabetes mellitus.

        • Enfermedad celíaca.

        • Cirrosis hepática y alcoholismo crónico.

      • Otros factores de riesgo:
        • Síndrome de Down.
        • Ausencia de bazo o bazo no funcionante grave.
        • Fístulas de líquido cefalorraquídeo.
        • Portadores de un implante coclear.
        • Episodio previo de enfermedad neumocócica invasora confirmada.
  • ¿Qué vacuna le administrarán?

    La vacuna que le administrarán depende de diversos factores, como su edad y sus antecedentes médicos. Actualmente, el Ministerio de Sanidad recomienda la vacuna de polisacáridos de 23 serotipos (VNP23) para prevenir la infección por neumococo en personas 65 años y mayores. Si tiene alguna enfermedad o condición de riesgo, es posible que le administre también la vacuna conjugada de 13 serotipos (VNC13), que ofrece una protección adicional.

     

    Ambas vacunas son inactivadas, lo que significa que NO contienen organismos vivos. Así, contienen fragmentos aislados de las bacterias, de modo que no pueden producir la enfermedad, pero sí mantienen su capacidad de estimular la producción de defensas (anticuerpos) frente a ella.

  • ¿La vacuna contra el neumococo tiene efectos secundarios?

    Como todas las vacunas, la vacuna contra el neumococo puede provocar efectos secundarios, pero suelen ser leves y no duran mucho; por lo general desaparecen en unos dos días.

     

    Después de recibir la vacuna VNC13, es posible tener reacciones leves en la zona donde se administró la vacuna, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o sensibilidad. También puede sufrir fiebre, pérdida de apetito, irritabilidad, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular o de articulaciones y escalofríos.

     

    Después de recibir la vacuna VNP23, las reacciones leves en el lugar de inyección pueden incluir enrojecimiento y dolor; también puede tener fatiga, fiebre y dolor muscular.


  • ¿Cómo y dónde se administra la vacuna?

    Si es candidato/a a la vacuna, le llamarán por teléfono para darle cita en su centro de salud.


Última actualización: 22/02/2023

  • ¿Qué es el herpes zóster o culebrilla?

    El herpes zóster (HZ) o culebrilla es una erupción con vesículas, localizada y dolorosa causada por la reactivación del virus que causa la varicela en etapas anteriores de la vida (virus de la varicela-zóster). Cuando una persona se recupera de la varicela, el virus permanece latente (inactivo) en su organismo y puede reactivarse años o décadas después y causar el herpes zóster.

  • ¿Por qué conviene vacunarse?

    Las personas que reciben la vacuna pueden producir anticuerpos contra el virus más rápidamente cuando éste se reactive y, por tanto, estarán protegidas contra la enfermedad. La vacuna que se le administrará tiene una eficacia del más del 90 % para prevenir el herpes zóster y el dolor neuropático de largo plazo.

     

    El herpes zóster no solo puede ser muy doloroso e incómodo, también puede provocar neuralgia posherpética (NPH). La NPH es un dolor de origen neuropático (de los nervios) que puede persistir mucho tiempo después de que desaparezca la erupción, incluso durante muchos años.

     

    Además, el herpes zóster también puede causar otras complicaciones graves, incluida la pérdida de visión. Con muy poca frecuencia también puede causar neumonía, problemas de audición, ceguera, inflamación del cerebro (encefalitis) y la muerte.

  • ¿A quién se le recomienda la vacunación?

    El riesgo de padecer herpes zóster aumenta con la edad. Las personas mayores (sobre todo las de más de 70 años) también tienen más probabilidades de padecer un herpes zóster complicado con dolor neuropático a largo plazo.

    Las personas con un sistema inmunitario debilitado (inmunodeprimidas) también tienen más riesgo de padecer herpes zóster y complicaciones derivadas de la enfermedad.

    De este modo, se recomienda la vacunación a los grupos siguientes:

    • Personas de 65 años y mayores.

    Este año empezará la vacunación de las personas nacidas en 1958 y las nacidas en 1943.

    • Cualquier persona de 18 a 64 años que esté inmunodeprimida debido a alguna de las condiciones o terapias que se enumeran a continuación:
      • Trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) en los últimos 2 años
      • Trasplante de órgano sólido (TOS).
      • Tratamiento con fármacos anti-JAK (por ejemplo, tofacitinib, baricitinib, ruxolitinib y upacitinib).
      • Infección por VIH.
      • Hemopatías malignas (por ejemplo, leucemias, linfomas).
      • Tumores sólidos en tratamiento activo con quimioterapia.
  • ¿Debe vacunarse contra el herpes zóster si nunca ha tenido varicela?

    Sí, si usted se encuentra en uno de los grupos recomendados para la vacunación, es conveniente recibirla, haya padecido la varicela o no. Además, es probable que haya tenido varicela en algún momento sin saberlo. Algunas personas tienen varicela sin mostrar ninguno de los síntomas típicos de la varicela, como erupciones cutáneas.

  • ¿Debe vacunarse contra el herpes zóster si ya ha tenido?

    Sí, si usted se encuentra en uno de los grupos recomendados para la vacunación. La vacuna contra el herpes zóster funciona muy bien para reforzar la inmunidad frente a nuevos brotes en personas que ya lo han padecido anteriormente.

  • ¿Qué vacuna le administrarán?

    Le administrarán la vacuna Shingrix. Esta vacuna NO contiene el virus vivo de la varicela. Shingrix contiene pequeñas cantidades de un antígeno de superficie (proteína de la superficie) del virus para estimular al organismo a fabricar anticuerpos contra el virus. También contiene un adyuvante, compuesto de sustancias que ayudan a reforzar la respuesta inmunitaria a la vacuna.

     

    Shingrix se administra por medio de una inyección en el músculo (normalmente en la parte superior del brazo). La pauta de vacunación es de 2 dosis administradas con 2 meses de intervalo. En caso necesario, la segunda dosis puede administrarse más tarde, pero dentro de los 6 meses siguientes a la primera.

     

    En persones inmunodeprimidas también se puede recomendar administrar la segunda dosis 1 mes después de la primera.

  • ¿Es necesario vacunarse contra el herpes zóster todos los años?

    No, no necesitará una dosis de recuerdo.

  • ¿La vacuna contra el herpes zóster tiene efectos secundarios?

    Como todas las vacunas, la del herpes zóster (Shingrix) puede provocar efectos secundarios, pero suelen ser leves y no duran mucho.

     

    Los efectos secundarios más frecuentes de Shingrix (que pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas) son reacciones en el lugar de la inyección (como dolor, enrojecimiento e hinchazón), escalofríos, fiebre, dolor muscular, cansancio, dolor de cabeza y efectos secundarios del aparato digestivo, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor de estómago. La mayoría de estas reacciones duran de 2 a 3 días.


  • ¿Cómo y dónde se administra la vacuna?

    Si es candidato/a a la vacuna, le llamarán por teléfono para darle cita en su centro de salud.